En la madrugada de ayer un grupo de ladrones asaltaron a un médico y a un chofer de ambulancia del servicio 107. Ambos estaban asistiendo a una mujer que sufría convulsiones.
Al llegar a Thames al 1.200, en el barrio Juan XXIII, de la capital, los trabajadores de la salud auxilaron a una joven que yacía en el piso, tras haber sufrido -aparentemente- una intoxicación con alcohol. Durante el procedimiento, siete desconocidos rodearon la ambulancia y, blandiendo navajas, asaltaron al chofer Héctor Antonio Herrera.
Fuentes de la seccional 6ª informaron que un vecino alertó al servicio de emergencias 911 cuando cuando advirtió el atraco. Finalmente, quedó aprehendido Francisco Damián Mansilla, de 24 años. Lo capturaron en el pasaje Larreta al 2.000, luego de haber sido señalado por los testigos como uno de los autores del robo. Entre sus pertenencias encontraron un cuchillo sierrita y elementos de un nebulizador, según la constancia policial.
“Fueron a un domicilio a la madrugada para atender un llamado y sufrieron un intento de robo. Me dijeron que a uno de los médicos le quitaron sus lentes e intentaron sin éxito arrancar la radio que estaba anclada al tablero del vehículo. Por suerte, el personal resultó ileso y el servicio 911 tomó intervención y logró recuperar los lentes del doctor”, explicó el médico Juan Antonio Massaguer, encargado del servicio de emergencias médicas del 107.
Según explicó el profesional, no es frecuente que asalten a una ambulancia, pero admitió que hubo un tiempo en el que los vehículos de emergencia eran un blanco muy elegido por los delincuentes.
“En una época sí nos robaban seguido las radios de los furgones viejos. Hablamos de los años en los que el servicio de taxis y remises comenzaba a volverse más estricto con los requisitos. Siempre pensé que para eso nos robaban estos equipos”, señaló Massaguer.
“En menor cantidad, también hubo oportunidades en las que se llevaron medicamentos. Las unidades suelen contar con analgésicos, principalmente. En esa época las ambulancias no llevaban una tripulación completa, sino que iban chofer y médico; a veces también un enfermero”, detalló.
Massaguer resaltó que hasta el día de hoy los profesionales de la salud se enfrentan a otra problemática a la hora de cumplir con su tarea. “Si bien es cierto que han disminuido, lo que sí se ha sufrido históricamente en algunos barrios son las agresiones al personal que se baja de una ambulancia a asistir a una persona. Cuando asistís a un hecho de violencia, hay un clima de violencia alrededor y hay gente que pretende que uno resuelva todo. Hay veces en las que es necesario ir con la Policía; y otras en las que es peor si vamos custodiados, porque algunos te agreden cuando ven que entran balizas al barrio”, describió. El médico también dijo que la situación se repitió en algunos bailes o en accidentes de tránsito. “Hoy se está saliendo mucho por casos de fiebre o por llamadas falsas”, cerró.
Vecinos
Algunos residentes del barrio se quejan de la situación en la que viven. “Estamos podridos de la inseguridad que hay aquí. Estos jóvenes son unas plagas que no respetan ni a los vecinos. Te descuidas y te desnudan”, manifestó Judith Jiménez desde adentro de su casa.
“El problema es que estos changos no entienden el daño que le hacen al barrio. Ahora, cuando tengamos una emergencia, no va a venir nadie a asistirnos”, lamentó Marcos Herrera.